Trump se revuelve contra el acercamiento comercial del Reino Unido y Canadá a China
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aplica constantes duchas escocesas —calor y frío, zanahoria y palo— a su “amigo” y aliado Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido. Su último arrebato ha sido provocado por la visita esta semana del líder laborista a China, que ha sido presentada por Londres como un éxito económico y como el principio del deshielo en las relaciones con el gigante asiático. “Es algo muy peligroso”, dijo Trump el jueves cuando le preguntaron por ese viaje.
