Siria, Nigeria, Australia… la marca ISIS funciona e intenta crecer seis años después del califato
Signo de unos tiempos convulsos, Estados Unidos ha renovado con virulencia su ofensiva contra el grupo terrorista Estado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés), en la antigua Mesopotamia y allende los mares. No está solo. “Si dañan a nuestros combatientes, los encontraremos y los mataremos en cualquier parte del mundo”. Este mensaje, en un tono propio del actual equipo de Gobierno, pero inusual entre los militares, fue enviado el sábado por el Mando Central estadounidense. Poco después del mediodía, una veintena de cazas, drones y bombarderos norteamericanos, con apoyo de la aviación jordana, habían lanzado 90 proyectiles contra 35 objetivos del ISIS en Siria. Fue una gran operación contra la organización yihadista. La Administración de Donald Trump busca la venganza por la muerte hace un mes en Palmira, en el centro del país árabe, de tres estadounidenses, dos soldados de Iowa y un intérprete civil.
