Sam Rose, director de la UNRWA en Gaza: “Da miedo ver que lo máximo que hacen los países es sacar comunicados tras 70.000 muertos”

Mientras el invierno continúa azotando a una población gazatí cada vez más exhausta, la ayuda de las organizaciones humanitarias no cesa. La agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA, por sus siglas en inglés) tiene desplegados en la franja de Gaza más de 11.500 trabajadores que ayudan a los palestinos prestando atención médica básica, educación y cobijo. Todo ello mientras el Gobierno de Israel les acusa de colaborar con Hamás y les ha prohibido introducir ayuda humanitaria. “No nos dejan meter ni comida en la Franja, aunque tenemos miles de camiones cargados esperando en la frontera y la gente se muere de hambre”, señala Sam Rose, director de la UNRWA en Gaza.

