Minneapolis canta una prudente victoria ante la desescalada de Trump, que renueva sus ataques al alcalde de la ciudad demócrata
Las señales de que Donald Trump y su Administración están dispuestos a “desascalar un poco”, como dijo el martes el propio Trump, invitaron a un cauto optimismo en las calles de Minneapolis, donde la semana que viene se cumplen dos meses del despliegue de 3.000 agentes federal en una operación antiinmigración sin precedentes. La ocupación ha desatado una resistencia ciudadana que ha cogido por sorpresa a la Casa Blanca.
