Las falsas cámaras Leica fabricadas por niños de la calle que impulsaron la industria fotográfica soviética
El vendedor ofrece varias cámaras de fotos en su puesto delante de la catedral de San Andrés de Kiev. El turista extranjero, tras más de tres años y medio de invasión rusa a gran escala, apenas ha vuelto a aparecer. Hay que hacer caja como sea. El reportero se interesa por una de las piezas. “Leica”, subraya el comerciante refiriéndose a la mítica marca alemana que ha cumplido un siglo este 2025. “Ya”, asiente el potencial comprador, que suele encontrarse con frecuencia con este tipo de aparatos a lo largo y ancho del país. Ambos saben que, casi con total seguridad, la cámara mostrada es una de las decenas de miles de copias que se fabricaron en la antigua república soviética en tiempos en los que la patente no tenía el valor de hoy.

