La historia de los Baillères: de vender maíz y granos a ser dueños del Palacio de Hierro y la plata
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La compra del Palacio de Hierro El
control de El Palacio de Hierro pasó a manos de la familia Baillères en circunstancias que Alberto Baillères describe como “toda una historia, muy circunstancial”, aproximadamente un año y medio antes de la muerte de su padre, Raúl Baillères Chávez, quien falleció en la Ciudad de México el 3 de enero de 1967. Esta adquisición se convirtió en un punto clave para la consolidación de Grupo Bal. El contacto inicial surgió cuando los dueños franceses decidieron vender la tienda. Ernesto Couttolenc, director general en ese entonces, buscó a Raúl Baillères, quien se encontraba hospitalizado tras una operación de apéndice. Ante la situación, los vendedores hablaron con Alberto, quien mostró interés inicial, a la espera de la aprobación de su padre. Tras recuperarse, Don Raúl aceptó analizar la compra. Se firmaron cartas de confidencialidad y se realizó un due diligence con ejecutivos de su financiera y de la Cervecería Moctezuma, donde los Baillères ya operaban. Raúl, prudente por desconocer el negocio, pedía a Alberto buscar “cadáveres en los clósets” para detectar posibles problemas ocultos. La sorpresa llegó cuando, en lugar de riesgos,
hallaron lingotes de oro guardados en las bóvedas del Palacio de Hierro , práctica que los dueños franceses consideraban de buena suerte. Un detalle curioso ocurrió durante la negociación: los vendedores exigieron reembolso por los telegramas enviados en el proceso. La respuesta de Raúl fue una lección de negocios: “¿Sí quieres comprar El Palacio de Hierro? Hay que pagar los telegramas”. Finalmente,
la familia adquirió el control de la tienda y, pocos días después, Alberto fue nombrado al frente del negocio. Tras la adquisición, Alberto viajó a Estados Unidos y Europa para definir la estrategia de la tienda. Decidió que su vocación debía ser la alta calidad y el prestigio, rechazando modelos de descuento. Con esta visión,
El Palacio de Hierro se consolidó como un pilar del comercio mexicano de lujo y un activo central de la economía familiar de los Baillères.

El papel de los Baillères en la plata La familia
Baillères convirtió la plata mexicana en un referente mundial gracias a su visión empresarial, su pasión por la minería y los contactos que Raúl dejó a su hijo Alberto en el sector minero y de los metales preciosos. Cuando
Alberto Baillères asumió Peñoles , empresa que ya había comprado su padre, la compañía enfrentaba pérdidas. Con su liderazgo la sanearon y la transformó en el
mayor productor de plata del mundo . También creó Fresnillo para separar y gestionar directamente los metales preciosos.
Fresnillo se convirtió en la
primera empresa mexicana en cotizar en la Bolsa de Londres , consolidando su presencia global y posicionando a la plata mexicana en los mercados internacionales. Aunque El Palacio de Hierro es su marca más conocida entre los mexicanos, la verdadera fortuna de los Baillères proviene del negocio de la plata, donde son líderes no solo en México sino también a nivel mundial.

La actualidad del Grupo Bal y los Baillères
Alejandro Baillères Gual, hijo de Alberto y nieto de Raúl, preside hoy Grupo Bal tras la muerte de su padre en febrero de 2022, consolidando el legado de una familia que llegó desde Francia a Guanajuato y construyó uno de los imperios empresariales más poderosos de México. Según el
ranking 2025 de Las 500 empresas más importantes de México de la revista Expansión ,
Grupo Bal reportó ingresos por
371,523.8 millones de pesos en 2024 y cuenta con 47,683 empleados; ocupó la posición 11. Por divisiones,
Industrias Peñoles ocupó el puesto 46 con
121,895.9 millones de ingresos , un crecimiento de 16% respecto a 2023, mientras que
El Palacio de Hierro se ubicó en el 98 con 56,079.5 millones , 11.1% más que el año anterior.
Alejandro Baillères Gual es uno de los hombres más ricos de México , con una fortuna estimada en
16,000 millones de dólares , lo que lo coloca en el tercer lugar nacional detrás de Carlos Slim y Germán Larrea, y en el 187 a nivel mundial
según Bloomberg . El Grupo Bal no solo domina la minería y el comercio de lujo, sino que también tiene inversiones en seguros, casas de bolsa, servicios médicos, educación, entretenimiento y tauromaquia. Su portafolio amplio y diversificado consolida a los Baillères como un actor clave de la economía mexicana.
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