Irán acude a las balas para contener protestas
Dubái/Jerusalén. Los disturbios en Irán han dejado más de 500 muertos en dos semanas, según organizaciones de derechos humanos, en medio de una represión intensificada del gobierno y crecientes tensiones con Estados Unidos. Mientras tanto, Teherán advirtió que atacará bases y barcos estadounidenses e Israel si Washington decide intervenir.
La ONG HRANA, con sede en Estados Unidos, reportó al menos 490 manifestantes y 48 agentes de seguridad fallecidos, además de más de 10,600 detenidos en dos semanas de disturbios. Otra organización, Iran Human Rights, con base en Noruega, confirmó al menos 192 muertos, aunque advirtió que la cifra real podría ser mucho mayor debido al apagón total de internet, que ya supera las 60 horas y dificulta la verificación.
El apagón de internet “ya ha superado las 60 horas (…) La medida de censura representa una amenaza directa para la seguridad y el bienestar de los iraníes”, afirmó el domingo Netblocks, que vigila la ciberseguridad y la gobernanza de la red.
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre por el alza de precios, pero rápidamente derivaron en un movimiento contra el régimen teocrático instaurado tras la Revolución Islámica de 1979. Videos difundidos pese a la censura muestran multitudes en Teherán y Mashhad, incendios en calles, explosiones y enfrentamientos nocturnos.
Las autoridades iraníes acusaron a Estados Unidos e Israel de fomentar disturbios y convocaron a una manifestación nacional el lunes para condenar las “acciones terroristas lideradas por Estados Unidos e Israel”.
Incertidumbre dentro y fuera de Irán
En el plano internacional, el presidente estadounidense Donald Trump reiteró que evalúa opciones frente a Irán, incluidas acciones militares, cibernéticas, sanciones y apoyo a la oposición, según reportes del Wall Street Journal. En respuesta, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, advirtió que cualquier ataque convertiría en “objetivos legítimos” a Israel y a las fuerzas estadounidenses en la región.
La ONU, a través de su secretario general Antonio Guterres, llamó a las autoridades iraníes a actuar con máxima moderación y evitar el uso desproporcionado de la fuerza. Por su parte, el gobierno decretó tres días de luto nacional, mientras continúan las detenciones y los hospitales reportan estar rebasados, con escasez de sangre y numerosos heridos por disparos.
Las manifestaciones representan uno de los mayores desafíos al liderazgo del ayatolá Alí Jamenei, de 86 años, y mantienen al país prácticamente paralizado, con fuerte impacto económico y una creciente presión internacional.
