El Gobierno de Starmer se enfrenta a la policía por el veto a los aficionados del Maccabi Tel Aviv
Keir Starmer barrió cualquier rasgo de antisemitismo, real o exagerado, en el Partido Laborista poco después de hacerse con las riendas de la formación, hace ya más de cinco años. Su empeño en combatir esa forma de odio le ha llevado a cosechar las críticas de muchos afiliados y simpatizantes, que ven al primer ministro demasiado cercano al Gobierno de Israel y poco sensible ante la tragedia de Gaza, y a enfrentarse incluso con la policía británica. Su ministra del Interior, Shabana Mahmood, ha desplegado este miércoles en la Cámara de los Comunes un ataque demoledor contra el comisario jefe de la policía de las West Midlands, Craig Guildford, que el pasado octubre logró con éxito que se impidiera el viaje al Reino Unido de los aficionados del Maccabi Tel Aviv, que tenía planeado jugar un partido de fútbol de la Europa League contra el Aston Villa el 6 de noviembre en Birmingham.
