El éxodo de empresas y trabajadores hacia el oeste para alejarse del frente parte a Ucrania en dos

Hay detalles cotidianos de la guerra que muestran a Ucrania como un país partido en dos. Un bombardeo ruso dejó el 20 de enero a la población en Kiev con un apagón casi total, la suspensión del suministro de agua y de calefacción. Aquel día, en Lviv, la mayor ciudad del oeste de Ucrania (720.000 habitantes), la luz en el centro urbano funcionaba prácticamente con plena normalidad. En las calles de Kiev rugían los generadores con gasolina que suministran energía a los establecimientos comerciales, pero en Lviv no se escuchaba este incómodo sonido. La telefonía móvil operaba sin problemas en Lviv, mientras que en la capital, y en otras provincias del centro y del este, el sistema GPS había sido desconectado. Esta medida sirve para impedir que los drones de largo alcance rusos puedan guiarse.




