El duelo y las preguntas sin respuesta envuelven la estación de esquí suiza de Crans-Montana tras el incendio que dejó 40 muertos
Era la noche de Año Nuevo y la música todavía sonaba cuando el techo de la planta baja del local empezó a arder. La gente empezó a grabar con los teléfonos móviles hasta que alguien gritó: “Esto se incendia, hay que salir rápido”. Después llegaron los gritos, otros distintos a los de minutos antes y que ya no fueron registrados por las cámaras. Y el caos. Los bomberos recibieron la alerta por incendio a la 1.30 de la madrugada. Llegaron rápido, pero ya era tarde.
