Damnificados por la guerra energética de Putin en Kiev: “Es lo más duro que he vivido nunca”

Viktor Nevunniy, de 70 años, vuelve a casa después de hacer unas compras. Tiene 39 de fiebre y va directo al ascensor. No funciona, están en pleno corte de luz. Vive en la planta 16ª, la última de un edificio de la calle Valtynska de Kiev. Le toca esperar y se resguarda en la portería, donde Arkadi, el conserje, está almorzando unas sardinillas con pan junto a un par de radiadores conectados a un generador. Fuera hace -7ºC y cae la nieve. Un alivio comparado con los -20ºC de los días pasados, que han vuelto esta semana en el invierno más duro de los cuatro años de invasión rusa a gran escala de Ucrania.





