Brotes inflacionarios históricos

Brotes inflacionarios históricos

El de la moneda ha sido un fenómeno evolutivo. La humanidad se encuentra en la etapa de la moneda plenamente fiduciaria desde hace menos de 100 años. El dato no es de importancia menor. Antes de esa etapa, en los países civilizados había monedas circulantes de oro y también de plata. En nuestro país, la transición tuvo lugar durante los años de 1931 y 1932, a raíz de que los billetes del Banco de México reemplazaron en la circulación a las monedas de oro en las denominaciones de 5 hasta 50 pesos.

A pesar de que la transición ocurrió hasta ya iniciada la década de los años treinta, con todo, en México hubo previamente episodios de inflación severa relacionados con el abuso en la expedición de moneda fiduciaria. Uno de ellos, en ocasión de que el régimen espurio de Victoriano Huerta solicitó dos créditos a los bancos que operaban en el país, la mayoría de ellos con la facultad para expedir billetes bancarios. La petición solo pudo ser atendida reduciendo arbitrariamente el respaldo en metálico que tenían los billetes. Y el exceso desató fuertes presiones alcistas.

En las zonas bajo su control, también los bandos revolucionarios recurrieron a la emisión de medios de cambio fiduciarios. Mientras el bando encabezado por Venustiano Carranza hizo lo propio, inundando la circulación de billetes denominados “Constitucionalistas”, la facción de Pancho Villa hizo lo consecuente con las “sábanas” y “calzones” villistas. En términos genéricos, el público bautizó a todos aquellos billetes revolucionarios bajo el término despectivo de “bilimbiques”.

Desde el punto de vista analítico, el papel moneda revolucionario adoleció de cuatro defectos. En primer lugar, su gran cantidad, ya que se expidieron sin ningún control. Pero también tuvieron los grandes problemas de su diversidad, legalidad y falsificabilidad. Y, desde luego, el principal trastorno que se recuerda es el de la inflación desatada que provocaron.

En la era moderna, los gobiernos cuentan con la capacidad para crear moneda en grandes cantidades. Basta con que echen a andar la maquinita de imprimir billetes. Pero, asimismo, ha estado presente la tentación para abusar de esa facultad. De lo anterior, las grandes hiperinflaciones que se desataron en algunos países europeos después de la Primera Guerra Mundial. Y de esas experiencias surgió la principal protección para evitar que se pueda abusar de la facultad para crear moneda fiduciaria en grandes cantidades. Y ese instrumento no es otro que la figura jurídica de la autonomía para los bancos centrales.

admin