Europa cubre la casi total ausencia de nueva ayuda militar de Estados Unidos a Ucrania
Hace justo un año que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció a bombo y platillo desde Washington que iniciaba con carácter inmediato las negociaciones para alcanzar una de paz en Ucrania. Era 12 de febrero y acababa de telefonear a sus homólogos ruso, Vladímir Putin, y ucranio, Volodímir Zelenski, para comenzar un diálogo a tres bandas. El frente de guerra, a punto de entrar en su cuarto año, permanecía estancado en el este del país invadido. Aquel Estados Unidos que Trump heredaba de manos de Joe Biden había sido el mayor y principal contribuyente entre los aliados a la defensa militar y financiera de Ucrania. Doce meses después, poco ha cambiado en el campo de batalla, muy lejos aún del cese de hostilidades, y mucho en la retaguardia: Washington ha cerrado el grifo de la asistencia casi por completo y Europa ha ocupado su lugar.
