El caso Epstein sacude al gobierno británico y arrincona a Keir Starmer
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El caso Epstein golpea a gobiernos en Europa y América. Hasta el momento, la administración más comprometida no ha sido la estadounidense, sino la británica. El primer ministro, el laborista Keir Starmer, está bajo una enorme presión por nombrar en 2024 como embajador en Washington a Peter Mandelson, vinculado al delincuente sexual Jeffrey Epstein. El exdiplomático, de 72 años, es una de las figuras que se vieron salpicadas por las últimas revelaciones por vínculos con el fallecido financiero estadounidense, que se suicidó en prisión en 2019, cuando enfrentaba cargos por tráfico sexual de menores.
Los intercambios de correos electrónicos entre Epstein y Mandelson mostraban amistad, transacciones financieras, fotos privadas, así como evidencia de que el diplomático británico compartió información confidencial con el financiero hace casi dos décadas. La policía británica abrió el martes una investigación sobre Mandelson, tras la publicación de nuevos documentos que lo vinculan a Epstein, para determinar si filtró información confidencial cuando era ministro de Comercio entre 2008 y 2011. El jueves, los periódicos cuestionaban el destino de Starmer, describiendo a un primer ministro que “lucha por su futuro” (The Times) o que se encuentra en “grave peligro” (Daily Mail). Ese mismo día, Starmer pidió disculpas a las víctimas de Jeffrey Epstein por haber nombrado a Mandelson, pero descartó dimitir como primer ministro. “Tengo la intención de seguir llevando a cabo ese trabajo vital para nuestro país porque creo que es el enfoque absoluto y la máxima prioridad de este gobierno”, dijo Starmer en un discurso en Hastings, en el sureste de Inglaterra. “Fui elegido en 2024 con un mandato para cambiar este país a mejor”, subrayó el primer ministro, mostrando su arrepentimiento por “haber creído las mentiras” de Mandelson y nombrarlo embajador.
El primer caído El jefe de gabinete del primer ministro británico Keir Starmer, Morgan McSweeney, anunció este domingo su renuncia, por haber “aconsejado” al jefe de gobierno laborista nombrar a Peter Mandelson como embajador en Washington, pese a sus relaciones con el delincuente sexual Jeffrey Epstein. El gobierno de Starmer está sumido en una crisis sin precedentes luego de las últimas revelaciones sobre las relaciones entre el exembajador y Epstein. “Tras una madura reflexión, decidí renunciar al gobierno. El nombramiento de Peter Mandelson fue un error (…) Aconsejé al primer ministro este nombramiento y asumo la responsabilidad”, anunció McSweeney en una declaración escrita entregada a la BBC. Starmer nombró a Mandelson, exministro laborista y comisario europeo, en diciembre de 2024 en ese puesto estratégico con el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca. Sin embargo, lo destituyó en septiembre de 2025 tras la publicación de documentos del caso Epstein que mostraban la magnitud de sus relaciones con Epstein. En Downing Street, McSweeney era considerado como el estratega del poder laborista, brazo derecho de Starmer. La renuncia de McSweeney coincide con un anuncio de la cancillería británica de que está revisando la indemnización dada a Mandelson tras su despido. Fue nombrado en octubre de 2024, tres meses después del regreso al poder de los laboristas, tras ser el director general de su exitosa campaña.
Starmer en crisis El nombramiento de Mandelson es la última de una serie de crisis que han golpeado al gobierno laborista, entre críticas a su programa económico y social. La líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, dijo el jueves que “nadie se lo cree” respecto a las afirmaciones de Starmer de que Mandelson lo engañó, alegando que el primer ministro había “mirado hacia otro lado” ante los vínculos con Epstein. Badenoch instó a los diputados laboristas a presentarse y apoyar un llamado a una moción de censura contra Starmer en el parlamento, donde el Partido Laborista cuenta con una cómoda mayoría. Mientras que desde hace semanas se multiplican los rumores sobre maniobras para reemplazarlo, diputados laboristas, citados de manera anónima en la prensa británica, ya no descartan la posibilidad de una salida de Starmer. “El ambiente el miércoles fue el más enojado que creo haber visto entre los diputados laboristas en los 16 años que llevo en el Parlamento”, dijo el jueves Karl Turner, diputado del grupo de Starmer, a Times Radio. “No podemos pretender que esto no sea una situación de crisis”, añadió. Esta tormenta llega apenas 19 meses después de que Starmer llegara al poder y cuando se acercan las elecciones locales de mayo, en las que se prevé que el Partido Laborista tenga malos resultados.
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