Salidas a cuentagotas por Rafah para cerca de 20.000 gazatíes a la espera de evacuación médica urgente
Iyad al Balbisi tenía cita en noviembre de 2023 para que un equipo médico llegado del extranjero le trasplantara un riñón en el hospital Al Shifa de Ciudad de Gaza, tras años de diálisis por un problema renal crónico. Nunca sucedió. Un mes antes, Hamás sorprendió al mundo con su ataque e Israel inició una brutal campaña que convirtió la vida de los Al Balbisi en dos años de desplazamientos y de búsqueda constante de diálisis en hospitales que recibían al mismo tiempo decenas de cadáveres diarios. Iyad, de 21 años, tiene desde 2024 una derivación médica para recibir diálisis y un trasplante de riñón en el extranjero, explica su hermano Mazen. Pero, sin poder salir de Gaza, se ha convertido tan solo en un papel como el que tienen muchos otros miles de gazatíes, también necesitados de las evacuaciones médicas urgentes que coordina Naciones Unidas. Esta semana, la tardía reapertura por Israel de Rafah, el paso entre Gaza y Egipto, ha encendido en la familia una chispa de ilusión, porque estos pacientes tienen prioridad para abandonar la Franja.
