Los delirios racistas, como la teoría del Gran Reemplazo, solo producen monstruos de odio y violencia
Uno de los fenómenos más preocupantes en estos tiempos oscuros es la normalización del racismo. La idea del Gran Reemplazo —adoptada por líderes ultraderechistas, pero también por una derecha en teoría menos extrema— mezcla además el racismo con el antisemitismo. En la versión original de esta delirante teoría, que dirigentes políticos esgrimen sin complejos ni vergüenza, se acusa a los judíos —concretamente a George Soros— de conspirar para llenar Occidente de musulmanes y negros con el fin de reemplazar a la población cristiana blanca.
