Adulación sin límites, la táctica de Rutte que agrada a Trump pero preocupa en Europa
Una Europa que sigue ensayando cuál es la mejor manera de tratar al volátil Donald Trump sabe que, al menos en la OTAN, tiene en su jefe, Mark Rutte, a un político que ha demostrado ser capaz de manejar al impredecible presidente estadounidense, en gran medida con adulaciones públicas sin fin. Pero la estrategia del holandés, que él mismo reconoce que resulta “irritante” para muchos, ha comenzado también a presentar fisuras en una semana en la que varias capitales han sentido que Rutte puede estar yendo demasiado lejos en su apoyo incondicional al inquilino de la Casa Blanca, a costa de los demás socios de la Alianza Atlántica.
