Albin Kurti, el antiguo agitador que podría llevar la ansiada estabilidad a los Balcanes
Un conflicto en los Balcanes rara vez se soluciona con la acción de una sola persona. Pero el primer ministro de Kosovo, Albin Kurti, se encuentra ahora en una posición privilegiada para influir en la estabilidad de una región históricamente convulsa. Su partido, Vetëvendosje (Autodeterminación), obtuvo el 51,11% de los votos en las elecciones legislativas del 28 de diciembre, un resultado que desbordó incluso los pronósticos más optimistas. No está claro, sin embargo, qué uso hará Kurti de esa cómoda mayoría. Sus críticos lo definen como intransigente y terco, partidario del “todo o nada” cuando se sienta a negociar frente a Serbia. Sus defensores opinan, sin embargo, que Albin Kurti, de 50 años, es leal a sus principios e implacable contra la corrupción.
