“Nuestros gobernantes trabajan para la mafia”: la generación Z de Bulgaria no se rinde
Poco más de un kilómetro separa las aulas de Derecho de la Universidad de Sofía —St. Kliment Ohridski— del Triángulo del Poder, una plaza donde se entrecruzan las sedes del Gobierno, el antiguo edificio de la Casa del Partido que alberga en la actualidad el Parlamento y la Presidencia. Una línea recta que sobresale por sus célebres adoquines amarillos y enlaza también con el Banco Nacional y el Palacio Real. “Desde una punta a otra, miles de personas nos manifestamos contra el abuso de poder”, afirma Alex Tanev, uno de los impulsores de las manifestaciones que hicieron caer a principios de diciembre el Gobierno tripartito conservador.

