Venezuela adelanta el nuevo orden que Trump quiere imponer en el mundo
Donald Trump basó su campaña como candidato presidencial en la promesa de no intervenir en guerras extranjeras, no volver a llevar a las fuerzas estadounidenses a conflictos eternizados como los de Irak o Afganistán y, por supuesto, no involucrarse en esfuerzos de reconstrucción de países. Tras su llegada al poder, ha bombardeado posiciones hutíes en Yemen y del ISIS en Siria, ha atacado Irán y territorio de Nigeria. Pero su intervención en Venezuela sin autorización del Congreso, y al estilo de los golpes que Washington perpetró durante décadas en América Latina, es —por su ambición, su alcance y su desprecio a las reglas internacionales— la más representativa del nuevo orden que el presidente republicano quiere imponer en el mundo.
