Docentes del Centro de Capacitación Cinematográfica exigen reconocimiento retroactivo de su trabajo

Docentes del Centro de Capacitación Cinematográfica exigen reconocimiento retroactivo de su trabajo

La actual administración de la Secretaría de Cultura, encabezada por Claudia Curiel de Icaza, adelantó desde su inicio de funciones, hace ya más de un año, que una de sus prioridades sería la atención y el mejoramiento de las distintas escuelas que administra la dependencia federal, entre ellas el Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), institución que el año pasado celebró 50 años de existencia, del que han egresado varias generaciones de cineastas trascendentales del cine mexicano, entre ellos Rodrigo Prieto, Tatiana Huezo o Carlos Carrera, y el cual ha sido incluido por al menos un par medios especializados entre las 25 mejores escuelas de cine en el mundo.

El CCC transita, además, hacia una expansión con la apertura de un segundo plantel, ubicado en la cuarta sección del Bosque de Chapultepec, el cual, se ha anunciado, funcionará como una extensión educativa de la sede matriz ubicada en Coyoacán, que se enfocará en la enseñanza de oficios esenciales del quehacer fílmico, como el diseño sonoro y la asistencia de producción.

Sin embargo, la prestigiosa escuela de cine del Estado no está exenta del conflicto laboral que la Secretaría de Cultura federal (y antes el Conaculta) ha arrastrado por décadas: la carencia y la falta de garantía de los derechos laborales de las personas contratadas como prestadoras de servicios profesionales, en otras palabras, por honorarios, en un apartado llamado Capítulo 3000.

Por lo anterior, su trabajo no es considerado como una relación subordinada –en términos técnicos, aunque sí lo sea en la práctica– y, por lo tanto, carece de las garantías básicas establecidas por la Ley Federal del Trabajo (LFT), como seguridad social, días de vacaciones con goce de sueldo y fondo para el retiro.

Capítulo 3000, un problema “de toda la vida”

“Los trabajadores académicos del CCC tuvimos esta conversación entre nosotros en proceso desde el año pasado porque hubo bastantes dificultades para cobrar en tiempo y forma, aunque el problema de las contrataciones en el sector Cultura tiene toda la vida, a través del famoso Capítulo 3000, que es un problema serio en todas las instancias del sector. Entonces, lo que decidimos como trabajadores académicos es hacer una coalición para luchar por nuestros derechos laborales”, comenta la directora, productora, guionista, egresada y ahora profesora del CCC, María Inés Roque.

Señala que es un problema grave el cliché sobre el sector de cine, y lo dice así: “la creencia de que somos privilegiados por trabajar en algo llamado cultura y que todo el mundo hace esto por amor al arte, por lo que no debe importar si cobramos por honorarios porque vivimos de otra cosa. Otra lectura errónea es el pensamiento de que, si eres cineasta y caminas en alfombras rojas, lo tuyo es el estrellato”.

En poco más de 50 años de vida, subraya María Inés Roque, “el CCC nunca ha tenido profesores con derechos laborales (…) Todas han sido contrataciones por honorarios y muchas veces con mucho retraso”.

Reconocimiento de antigüedad

La semana pasada este grupo de docentes del CCC emitió un documento que contiene un pliego petitorio en el que se exigen ocho puntos claros, de los cuales destacan tres: el reconocimiento de la antigüedad real de cada trabajador, la inscripción retroactiva a la seguridad social y la regularización del adeudo histórico de prestaciones. El resto se detalla en los datos complementarios de esta nota.

Sobre el tema de la retroactividad, reconoce la vocera, “sabemos que es un punto difícil, lógicamente. Es complicado pensar que se va a resolver de manera inmediata, pero nuestra asesoría legal siempre nos ha dicho que es un derecho y tenemos la posibilidad de demostrar la antigüedad. Tenemos profesores que han ejercido (en el CCC) prácticamente desde hace 40 años. Esos profesores no van a tener jubilación ni han tenido IMSS, vacaciones ni aguinaldo. También luchamos para que ellos tengan estos beneficios que son derechos y no privilegios”.

Agrega que las exigencias son similares a lo que están pidiendo muchos trabajadores en el Imcine y en la Cineteca Nacional. Sin embargo, precisa, “no tenemos las mismas estrategias. Los trabajadores académicos (del CCC) hemos dejado bien claro que no estamos emplazando a paro ni a huelga. Lo que buscamos es que se instale una mesa de diálogo donde haya representatividad para que este proceso se resuelva sin afectar al CCC”.

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Centro de Capacitación CinematográficaFoto: Especial

¿Qué tanta posibilidad hay de regular los puestos de trabajo en el CCC?

El Centro de Capacitación Cinematográfica dispone para este año de un presupuesto de 31.6 millones de pesos (mdp), un incremento apenas por encima de la inflación interanual. De ese total, unos 15.7 millones, prácticamente el 50%, están reservados para el pago de servicios personales. Esta proporción se ha repetido en los presupuestos de los últimos años para esta escuela de cine.

No obstante, un proyecto de regularización contractual sobre la plantilla docente de la escuela de enseñanza cinematográfica del Estado requiere de un presupuesto extraordinario y de la coordinación interinstitucional.

Para conocer la viabilidad para resolver las peticiones de este gremio, dice finalmente María Inés Roque, “necesitamos una mesa para conversar con todas las autoridades que están llamadas a impulsar un cambio que tiene que ser estructural. Tuvimos una primera intención por parte de la Dirección General del CCC, un primer llamado a hablar el viernes pasado, pero esta invitación llegó con menos de 24 horas de antelación. Nosotros, como coalición, no podíamos confirmar una mesa de diálogo con esa proximidad”.

Se requiere acción integral

En este momento, donde se mueven muchas piezas alrededor de la administración de la cultura en el país, se suma la reciente y tan esperada confirmación del inicio de proceso legislativo para una nueva ley de cinematografía y el audiovisual, así como el lanzamiento de un apoyo fiscal más para beneficiar a las producciones, tanto mexicanas como extranjeras, que decidan invertir la mayor parte de su presupuesto en el país.

Por todo esto, para fundamentar un ecosistema cinematográfico benigno en México, anota finalmente la entrevistada, es necesario revisar la relación laboral de los distintos gremios creativos y técnicos alrededor del quehacer cinematográfico y, ergo, hacer lo propio sobre las relaciones contractuales en las escuelas de cine públicas y privadas.

Presupuesto del CCC en los últimos años 

2026 

  • Total – 31’609,449 pesos 
  • Servicios profesionales – 15’692,017 pesos 

2025 

  • Total – 29’158,597 pesos 
  • Servicios profesionales – 15’088,477 pesos 

2024 

  • Total – 30’442,810 pesos 
  • Servicios profesionales – 16’894,308 pesos 

2023 

  • Total – 28’649,250 pesos 
  • Servicios profesionales – 15’724,459 pesos 

2022 

  • Total – 27’056,446 pesos 
  • Servicios profesionales – 14’829,633 pesos

Pliego petitorio de los docentes del CCC 

  1. Reconocimiento formal de la relación laboral 
  2. Contratación por tiempo indeterminado conforme a la LFT 
  3. Inscripción retroactiva al IMSS e Infonavit (o ISSSTE, según corresponda) 
  4. Reconocimiento de la antigüedad real 
  5. Regularización del adeudo histórico de prestaciones 
  6. Mesa de diálogo institucional en un plazo máximo de 30 días 
  7. Garantías de no represalias 
  8. Asignación presupuestal específica para la regularización laboral

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